domingo, 25 de junio de 2017

Talleres de caligrafía medieval



El viernes y el sábado estuve realizando tres talleres de caligrafía medieval: uno de letra gótica, otro de letra árabe y un último de letra hebrea. Los talleres los impartía Ricardo Vicente Placed, calígrafo de profesión afincado en Binéfar (Provincia de Huesca) y que viene todos los años a la feria medieval de Zaragoza para deleitarnos con su arte, y enseñaba los estilos de letra que se escribían en la Zaragoza de los siglos XI y XII.

El primer taller fue el día 23 por la mañana. Tocaba la caligrafía gótica, y el profesor nos enseñó una letrería primitiva que se usaba en la Zaragoza de la época antes mencionada.

Hay que tener en cuenta que en los scriptoria europeos escribieron con letra carolina, letra redonda y de trazos rectos que surgió en la época de Carlomagno, entre finales del siglo VIII y principios del siglo XII, por lo tanto la escritura que practicamos en el taller fue una de transición entre la letra gótica y la letra carolina, en la cual el plumín en vez de ser recto, se biselaba hacia la derecha.

La letra gótica es la escritura medieval por antonomasia. Para los no iniciados en el mundo de la caligrafía, o en el de la paleografía y la diplomática,  Todo el mundo identifica esta caligrafía angular (aunque no la sepa denominar) que ha perdurado hasta nuestros días.

Antes de empezar a meternos en nuestro papel de copistas, el calígrafo nos habló de algunos instrumentos del copista. Mencionó la mastara o regleta, la cual constaba de una tabla de madera sobre la que se colocaban unos cordeles. Después se ponía un pergamino o un papel encima para que se marcaran las líneas. Nos comentó también que la mastara más antigua se encontró en la Gueniza de el Cairo. El profesor nos dió en su lugar una falsilla con una hermosa frase caligrafiada abajo para poder tener las líneas.

Después nos dio, por supuesto, unas plumillas para poder escribir este tipo de letra, la cual está biselada hacia la derecha para poder escribir bien los ángulos de la letra; un tipo de papel de granulado especial y con marca papelera, fabricado por Galgo, y que el calígrafo nos recomendó para practicar nuestra caligrafía; y también unas tintas de color ocre y muy acuosas ("con agua de la ciudad de Binéfar" Placed dixit). No había que cargar mucho el plumín si no queríamos obtener borrones en lugar de letras góticas.

La altura de las letras es de cuatro anchos de plumín. Lo primero que practicamos fue palos a 0, 90 y 45º. Cuando ya los dominamos, nos enseñó a hacer la letra "i" y a girar la plumilla para que pudiéramos trazar el principio y el final de cada letra. Una vez las dominamos, nos enseñó otras letras de la familia como la "n", la "m" o la "u" y luego practicamos con las redondas como la "e", la "a" o la "o". Una vez cogimos un poco más de práctica con las letras, empezamos a escribir con las mayúsculas o incluso palabras enteras. Yo escribí mi nombre. Nos comentó como curiosidad que las marcas de cerveza utilizaban esta letra en sus marcas comerciales, o que se enseñó en las escuelas hasta mediados del siglo XX.



El segundo taller fue el día 24 por la mañana. Tocaba la escritura árabe y el profesor nos hizo entrega de un alfabeto de escritura cúfica.

Lo primero que escribió el profesor en la pizarra fue la basmala con la que empiezan las suras del Corán: بسم الله الرحمن الرحيم (bismi-llāhi r-raḥmāni r-raḥīm que se puede traducir como en el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso). Nos explicó también que había cinco tipos principales de caligrafía árabe como el nasj, el ruq'a, el tuluth, el diwani y el nasta'liq. Luego nos habló de otros como el andalusí o el cúfico.

También nos habló del alifato (nombre que proviene de alif y ba, las dos primeras letras, igual que alfabeto viene de las letras griegas alpha y beta). Conviene hacer una aclaración de la proveniencia de este sistema de escritura. Los fenicios revolucionaron la escritura utilizando un alfabeto que solamente representaba sonidos consonánticos. Luego este sistema de escritura se subdividió en dos ramas: la grecolatina, ya que influyó en los alfabetos griego y latino pero estos le añadieron letras para representar las vocales, y la semítica, influyendo en otras lenguas semíticas como el hebreo, el arameo o el árabe.

El calígrafo nos hizo algunas aclaraciones sobre el alifato, como que todas las letras se escriben juntas excepto alif, dāl, đāl, ra’, zāy o wāw, también las reglas para transcribir algunas letras del alfabeto árabe al latino: la letra bā’ transcribe la "b" y la "p", la wāw la "u" y la "o" y la yā’ la "i" y la "e", teniendo en cuenta que el árabe no usa la "p", ni a "o" ni la "e". 

Hablando del alfabeto cúfico propiamente dicho, sus trazos son muy angulosos, gruesos y sencillos. Nació en la ciudad de Cufa en el siglo VIII y se utilizó hasta el siglo XII. Se utilizaba principalmente en inscripciones (como las del Palacio de la Aljafería en Zaragoza) y se utilizó en los coranes debido a su aspecto noble y decorativo, de hecho a día de hoy se sigue utilizando para los títulos de las suras.

Una vez dadas todas estas explicaciones, el calígrafo nos hizo entrega de un cálamo con un bisel hacia la izquierda. Las altura de las letras son de cinco veces la anchura del plumín. Como en la letra gótica, primero realizamos palos de 45º y luego empezamos a practicar las letras, empezando por alif. Lo particular de esta letra es que, al ser una escritura de derecha a izquierda, los trazos había que realizarlos en la misma dirección. Al final de la clase escribí mi nombre.

Como curiosidades nos comentó que la caligrafía árabe es un arte que se instituyó a partir del tercer califa (Otmán, 644-656), también que el estilo caligráfico andalusí deriva del cúfico y que el estilo neshi, también nacido en el siglo VIII, influyó en la tipografía árabe.


El tercer taller fue el 24 por la tarde, y tocaba caligrafía hebrea y el profesor nos hizo entrega de una correspondencia entre un alfabeto árabe y uno hebreo sefardí establecido por judíos medievales, como el zaragozano Ibn Basum. Las letras no siguen el orden alfabético hebrero, sino el árabe porque la lengua hebrea se perdió con la caída de Babilonia (539 a. C.). Durante muchos milenios los judíos hablaron arameo hasta que la lengua hebrea se recuperó entre los siglos VIII y IX.

El calígrafo nos explicó algunas reglas de transcripción del hebreo, las cuales son muy similares al árabe: la letra alef puede transcribir "a" y "e", la letra vav puede transcribir "o" y "u", y la letra yod transcribe "i" y "e". También especificó que la línea base de la escritura hebrea es la de arriba, no como en la latina o la árabe que es la de abajo. Nos explicó brevemente otros tipos de letra hebrea, como la ashkenashi o la rashi, utilizada para asuntos administrativos.

Primero estuvimos practicando palos de 0, 90 y 45º. Luego fuimos practicando las letras de una en una, girando la pluma en los trazos más finos. La plumilla se utilizaba de forma muy similar a la escritura gótica, pero escribiendo de derecha a izquierda. Al final de la clase escribí mi nombre.

Como curiosidades de la cultura hebrea, el profesor nos comentó que la caligrafía sefardí influyó en la tipografía del Estado judío actual; que la palabra Belén viene de la segunda letra del alifato, bet, que significa casa; que la lengua bíblica actual es una simplificación de la lengua hebrea utilizado en tiempos mesopotámicos y que cada vez que veían el tetragramatón יהוה, el cual designa el nombre de Dios, los judíos tenían que guardar silencio ya que, según su cultura, el hombre no tiene que conocer la naturaleza de Dios. También nos habló de la pileta trilungüe del museo sefardí de Toledo o de diferentes personajes judíos medievales como Ibn Gabirol (latinizado como Avicebrón, quien es el autor de la poesía que inicia la presentación.), Ibn Paquda (poeta zaragozano del siglo XI) o Yehuda Halevi (nacido en Tudela y cuya poesía era tanto religiosa como profana).


Mi opinión de los talleres en conjunto es que fueron un buen aperitivo para abrir boca en este variado mundo de delicias que es la caligrafía. Las tres caligrafias son muy diferentes, aunque a la vez tienen similitudes culturales que subyacen en las culturas que las utilizaron. La lástima es que había tantos conceptos que asimilar que hubiese sido necesario que estos talleres duraran una o dos semanas. En mi evolución personal, en los talleres fui de menos a más, aunque lo de girar la pluma me resultó un poco puñetero, creo que con un poco más de práctica conseguiría dominar estos alfabetos. Si algún día pudiera realizar alguno de los talleres de Binéfar, no dudaría en asistir porque Ricardo Vicente ha sido un buen profesor, ameno, divertido y que sabe lo que hace.


Os dejo unos cuantos enlaces y citas bibliográficas para que podáis informaros más sobre este arte caligráfico:
  • Ricardo Vicente
  • Caligrafia carolina
  • Caligrafía gótica
  • Caligrafía árabe
  • Caligrafía hebrea
  • Bibliografía
    • Escolar Sobrino, Hipólito. Historia del libro. Madrid: Pirámide, 1984. 524 pp.
    • Riesco Terrero, Ángel (ed.). Introducción a la paleografía y la diplomática general. Madrid: Síntesis, 2004. 366 pp.

domingo, 11 de junio de 2017

domingo, 4 de junio de 2017

Montaje e inauguración de la exposición Sueños Rotos

Hoy a las 18:00 hemos montado en la cafetería 40/15 (Avda. Gómez Laguna, 1) la exposición Suenos Rotos, que como dije en la entrada Exposición Sueños Rotos, es una exposición conjunta de pintura (Silvia Julián Martínez y Silvia Sechi Torralba), fotografía (Silvia Julián Martínez) y caligrafía artística (Lorena Bailo Benito).
De izquierda a derecha: Silvia Julián, Lorena Bailo y Silvia Sechi.
Para mí ha sido mi primera experiencia en el montaje de una muestra, pues me las he tenido que ver con las guías (subirse a una escalera con falda no es muy buena idea), con los anclajes, la cinta de carrocero, las bolitas de pattex, etc.

Los anclajes estaban especialmente puñeteros, pues no aceptaban el tamaño de nuestros ojos. La dueña del bar, María Ángeles, además de ser muy simpática es muy previsora, así que nos ha dejado usar unos anclajes antiguos que consistían en una S, un tubito y un tornillo.

Mis obras también han dado sus problemas, porque en un principio iba a pegarla a la pared con la tiras autoadhesivas que ha sacado recientemente Tesa, pero hubiera sido luego un desastre para despegarlas. Luego hemos pensado en ponerle un cuadradito de cartón pluma sobrante para atravesar los ojos, pero no quedaba bien una vez colgado, hemos probado también con cita de carrocero pero nos lo han desaconsejado porque se despegaría enseguida. Finalmente hemos encontrado la solución gracias a los anclajes mencionados antes y a la masilla de páttex en la parte inferior de los cuadros.

Diana, a la que cariñosamente llamamos representante artística porque la hemos estado bombardeando con nuestras neuras de artista en el grupo de WhatsApp que compartimos con ella, nos ha realizado un pequeño reportaje del proceso de montaje de la exposición.


Más tarde, tras colocar las cartelas a toda velocidad antes de que viniera la gente y de colgar rectos los cuadros gracias al ojo calibrador de Silvia Sechi, el público ha venido a la inauguración de nuestra exposición. He aquí el resultado final.


Mis compañeras me han cedido la palabra, más bien me han pedido muy amablemente que inaugurara la exposición, y he presentado a las tres artistas participantes, el tema de nuestra muestra (el cual he explicado harto y tendido en la anterior entrada de este blog), y les he dado la bienvenida. Nuestra "representante artística" ha realizado un vídeo muy del estilo de Buñuel en el que se puede apreciar al público contemplando la exposición.



Si os animáis a ver la exposición, está hasta el día 4 de julio en el bar 40/15. Personalmente, he disfrutado mucho montándola porque lo hemos hecho las tres en equipo, apoyándonas las unas en las otras (aunque haya llegado un momento en el que nos hemos vuelto locas con todo el lío que teníamos) y ha sido un placer presentarla para la gente que nos aprecia y que ha hecho un gran esfuerzo en venir a pesar del día tan horrible que ha hecho hoy.

sábado, 3 de junio de 2017

Exposición Sueños Rotos

La vida obliga al ser humano a abandonar sus ilusiones menores, pero no puede con los grandes objetivos vitales que se marca una persona. En un momento determinado, la vida fuerza a la persona a desmontar los castillos en el aire que había construido en torno a ese sueño, e incluso a aparcarlos momentáneamente. Se puede escoger entre diversos destinos:
  1. Lamentarse continuamente por los feroces embates de la vida, dejar que el sueño se enquiste en el corazón y se convierta en un motivo continuo de rabia y frustración, para finalmente rendirse y abandonar el sueño porque no ha sabido reconducirlo en otra dirección.
  2. Luchar por cumplir ese sueño: si la persona cree verdaderamente en ese sueño, aceptará con humildad los golpes de la vida, pondrá los pies en el suelo y transformará su castillo en el aire en una sólida fortaleza terrestre, es decir, construye ladrillo a ladrillo su sueño, tomándose su tiempo y luchando cada día un poquito por él. Para ello la vida obliga a recorrer caminos alternativos a los planificados, a reconducir los sueños en otras direcciones, pero al final se llega a la misma meta si se mantiene la fe y la esperanza.
  3. A veces, la imaginación es un mundo mejor que la vida misma, por eso el arte te da unas posibilidades de refugio, de ayuda, de protección, de supervivencia en este mundo cruel. Sueños imaginados a través del arte. En ese mundo imaginado se está a salvo durante unos breves instantes y puedes también salvar a los demás, aunque sea durante un período breve de tiempo. 
Cartel de la exposición
Con esta introducción os quiero invitar a la exposición que voy a montar en Zaragoza con mis compañeras de fatigas, y buenas amigas, en el mundo expositivo: Silvia Julián Martínez (fotografía) y Silvia Sechi Torralba (pintura). Entre las tres ideamos el tema de los sueños rotos y el cómo recomponerlos. En mi caso, algunas vivencias negativas de índole emocional o laboral han hecho que tenga que redibujar el mapa de mi vida (o lo que es lo mismo, borrar ciertas "localizaciones" es decir, planes que tenía en mi vida y dejar que decida el destino) lo que ha hecho que reflexione sobre esta cuestión y siga teniendo fe en cumplir mis metas, y en pelear día a día por ellas, a pesar de que la rabia y la frustración afloran bastante todavía.

Mi aportación será la literatura hecha arte gráfico, es decir, la caligrafía. En esta ocasión me he decidido por una técnica más depurada que la que utilicé en mi primera obra caligráfica, Lobo Feroz: he utilizado un papel de acuarela más apto para acoger mi obra, lo he teñido con café soluble y he utilizado una tinta caligráfica de color blanco. Luego he dividido los textos en palabras o versos y los he pegado en una cartulina negra. En cuanto al tipo de letra, me he decantado por una caligrafía inglesa. En todo esto subyace un simbolismo que paso a explicar a continuación:
  • Color café: tiene ese punto de nostalgia (parecido al color del pergamino) pero también simboliza esa realidad llena de matices en la cual hay que luchar con todo tu empeño para conseguir algo.
  • Color blanco: representa la inocencia, la esperanza, el idealismo, en definitiva, todo eso que hace que la vida merezca la pena a pesar de todo.
  • Color negro: significa el pesimismo, el abismo al cual pueden caer tus metas.
  • Rotura de las láminas: tiene un doble simbolismo, por un lado la rotura de ese sueño que creíamos tan sólido en mil pedazos, por otra parte la recomposición de esos pedazos para poder llevar a cabo otra vez nuestras metas.
  • Caligrafía inglesa: estilo escriturario utilizado en los siglos XIX y XX, simboliza la nostalgia por algo perdido, que puede ser el detonante para empezar algo nuevo.
En cuanto al estilo literario, he realizado un compendio de los estilos que he cultivado estos últimos años: el microrrelato, la poesía y el haiku. El microrrelato es totalmente alegórico y con un final inesperado, tal y como ocurre en este génerao, en el cual he utilizado esta simbología:
  • Niña: la persona que quiere conseguir su objetivo. Es un personaje femenino porque las tres artistas somos mujeres.
  • Flor: es el sueño que la persona quiere cumplir. Obsérvese que está desarraigada, por lo que este sueño es aún un proyecto.
  • Camino: simboliza la vida. Indico que el camino es arduo, tal y como es la vida: dura y cruel pero también con muchas alegrías.
  • Jardín: las metas que se están empezando a realizar. Para que un sueño se cumpla, hay que trabajar en miles de pequeños detalles para que haya un nivel de satisfacción.
  • Muro: el destino que impide que el sueño de la niña se cumpla. Aunque puede que no quede claro, el muro crece alrededor de la flor y la niña se queda fuera.
  • Estrella: una alternativa al sueño que se quiere cumplir. La niña madura y no se rinde, trata de cumplir su sueño aunque sea de otra manera.
  • Pasos: tiene el mismo simbolismo que el camino.
Sueños rotos I.

 Técnica mixta
36 x 30 cm
2017.

El haiku es esa estrofa japonesa de 5-7-5 sílabas y que expresa la fugacidad del presente. En este caso concreto, he respetado, en lo posible que permite el castellano, la estructura pero no el contenido, ya que los versos no definen un instante concreto sino un presente más panorámico, más general. Voy a exponer tres haikus, los cuales van a formar una obra conjunta: sueños, realidad y nuevo rumbo.
Sueños rotos II.

Técnica mixta
3 láminas, longitud variable
2017.

La poesía es de verso libre y sin rima. Establece la analogía entre los sueños y el volar: la ilusión de ver cumplido un sueño puede hacer que tu felicidad suba meteóricamente, mientras que la realidad los cambia y hace que caigas y pongas los pies en la tierra. Finalmente tú elijes si vuelves a intentar cumplirlos o te quedas como estás.
Sueños rotos III

Técnica mixta
32 x 40 cm.
2017.

He montado mis obras en cartón pluma de 5 mm. En sentido de presentación, la obra queda mucho mejor que cuando expuse Lobo Feroz en Italia. Aparte, siendo que van a estar colgadas un mes para que las vea el público, hay que dar una imagen lo más profesional posible.

Para la difusión de la información hemos utilizado carteles físicos, nuestros perfiles sociales y páginas de artista, el boca a boca y gracias a un contacto de Silvia Julián, a quien debemos el maravilloso cartel de la fotografía, hemos conseguido que Manuel Medrano Marqués mencione nuestra exposición en su blog personal y en la revista El Pollo Urbano. Muchísimas gracias por todo.

Si quieres saber más sobre el trabajo de mis compañeras de exposición, pincha en los siguientes enlaces:
Estoy muy satisfecha con el trabajo realizado en la exposición, porque hemos colaborado las tres, nos hemos aconsejado, hemos aportado ideas y conocimientos y, especialmente, hemos disfrutado realizando este proyecto juntas.

jueves, 1 de junio de 2017

Plaquette "Sendas hacia la igualdad"

Hace unos dos meses y medio, la Asociación Aragonesa de Escritores, a la cual pertenezco, pidió a todos sus socios realizar una plaquette colectiva con textos que abogaran por la igualdad de la mujer su correo electrónico decía así:

"La mujer ocupa un lugar muy importante dentro de la sociedad, pero hasta hace pocos años su imagen ha sido menospreciada. Incluyendo a pensadores, filósofos y escritores. Los valores de fuerza, poder y competitividad han sido las bases para fomentar esa idea de sexo débil y de segunda fila.
¿Qué podemos hacer los escritores y las escritoras por evitarlo?
¡Escribir!"
Como mujer y como artista decidí sacar mi lado reivindicativo y escribir un texto breve pero contundente en el que una arquetípica mujer florero se revela contra el arquetípico hombre tiburón:

¡Basta! —explotó María mirando furibundamente a su marido— ¡Basta ya de parecer un florero!  ¡Basta ya de considerarme débil! ¡Basta ya de maltratarme con tu desprecio! ¡Soy igual que tú, trátame como tal! Él las manos crispó mas nada dijo.